La transformación energética, realidad de Yucatán

La transformación energética, realidad de Yucatán

El futuro es sustentable en Yucatán. Eso es lo que deja ver Juan Carlos Vega Milke, subsecretario de Energía de la Secretaría de Fomento Económico y Trabajo del estado de Yucatán. La disposición política y su participación en programas como el PACC-BEA han logrado que la actual administración avance de manera resuelta hacia su transformación de entidad dependiente de energías fósiles a un estado verde, con todos los beneficios que esto conlleva

Por Ana Carolina Salas

La Península de Yucatán tiene un reto importante en materia de generación de energía eléctrica, rubro en el cual presenta un déficit debido a su dependencia de fuentes externas de abastecimiento, resultado de su ubicación geográfica y del clima cálido que prevalece a lo largo del año, explica Juan Carlos Vega Milke, subsecretario de Energía de la Secretaría de Fomento Económico y Trabajo del estado de Yucatán (SEFOET).

En 2019, el consumo energético de Yucatán fue de 4 mil 100 GWh aproximadamente. La meta, indica Vega Milke, es lograr un abastecimiento en sitio a través de fuentes renovables y así transitar hacia un consumo energético sustentable. Actualmente, el 25 por ciento del consumo energético de Yucatán proviene de energías renovables.

Para el avance hacia el logro de este objetivo, la participación de Yucatán en el Programa de Acción Climática para Ciudades apoyado por el Acelerador de Eficiencia Energética en Edificaciones (PACC-BEA) que implementa Sustentabilidad para México (SUMe) en el estado en conjunto con la SEFOET y la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS), así como un estudio realizado en materia de refrigeración han sido cruciales.

Los 2 mil 901 edificios de uso público del gobierno del estado de Yucatán, cuyo consumo energético en 2019 representó el 3 por ciento del total de la entidad, son justamente la primera “trinchera” en la que se llevará a cabo la aplicación de la política pública en eficiencia energética generada en Yucatán gracias a su participación en el PACC-BEA.

La anterior acción, que se llevará a cabo de 2021 al 2024, explica el subsecretario, generará una línea base de información de sus consumos que permitirá que éstos sean administrados siguiendo la normativa de la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía (Conuee).

El mismo programa también logrará que todos los actores implicados cuenten con capacitación en el uso eficiente de la energía.

De acuerdo con el funcionario, los resultados serán muchos: “Desde la creación de una nueva cultura energética ambiental en el personal, hasta espacios que sean más confortables para trabajar, pasando por un cambio de paradigma donde cada uno ponga su granito de arena para hacer cambios en diferentes escalas”.

Actualmente, el 80 por ciento de los edificios públicos del gobierno de Yucatán son arrendados. Con esta política, explica Vega Milke, se generará de manera directa que los edificios en renta deban cumplir los lineamientos de eficiencia energética.

“Además, los nuevos edificios van a tener que ser construidos bajo estos lineamientos, lo que crea oportunidades para probar nuevas técnicas de construcción en edificios sustentables, y lo que requerirá de jóvenes especialistas que puedan desarrollar estas características en los edificios para una gestión eficiente de la energía”.

En el ámbito jurídico, Vega Milke destaca que esta política pública de eficiencia energética no implicó una modificación a la ley, pues “es un decreto que se va a aplicar en todas las dependencias”.

Lo que sí requirió fue trabajo en conjunto; inclusión de todos los sectores, no solo del gobierno, sino también los de iniciativa privada, de profesionales del sector de eficiencia energética; constancia de los participantes y preparación continua, factores que definió como clave para el logro del objetivo del PACC-BEA.

En su papel como articulador del proyecto en México, Sustentabilidad para México A.C. (SUMe) le proporcionó a Yucatán profesionales que los apoyaron tanto en el ramo técnico como jurídico: “Los especialistas asociados a SUMe nos han apoyado mucho llevándonos de la mano para que esta política tenga el más alto nivel”, subraya el subsecretario de Energía.

“Ha sido un trabajo muy enriquecedor con muy buenos resultados. Se han fortalecido las capacidades técnicas tanto de los integrantes de la Subsecretaría de Energía como de otras dependencias o instancias del gobierno, y también aquellos participantes del sector educativo e investigación, así como de la industria privada que nos han acompañado”.

En paralelo a esta política pública, se desarrolló en 27 dependencias del gobierno la elaboración de un estudio para identificar oportunidades en la introducción y uso de refrigerantes que tengan un bajo potencial de calentamiento global, así como acciones en la misma línea aplicables a equipos, edificios y prácticas operativas.

Este estudio, coordinado por la SEFOET y SUMe, fue presentado a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) en noviembre de 2020, el cual generó la apertura de nuevos trabajos y la posibilidad de mejorar significativamente los beneficios ambientales y de la salud para las personas y el medio ambiente. Esta colaboración sentó las bases para que Semarnat pueda realizar análisis subsecuentes en el estado, valoración de parámetros y mejora en los requerimientos de las edificaciones.

Yucatán se coloca como uno de los estados más comprometidos para el desarrollo de políticas públicas que fomenten la eficiencia energética y la reducción de los efectos del cambio climático. Así lo confirma su Plan Estatal de Desarrollo 2018-2024, cuyas metas, entre muchas otras, tienen una tendencia hacia lo sustentable, y para ello el PACC-BEA y SUMe han sido aliados clave.

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