El PACC-BEA, una de las respuestas al cambio climático

El PACC-BEA, una de las respuestas al cambio climático

Darío Ibargüengoitia comparte el soporte y acompañamiento técnico que dio SUMe para el éxito obtenido por el PACC-BEA en Campeche y Yucatán. A saber: el desarrollo de políticas públicas de eficiencia energética en beneficio de las personas, el planeta y la economía de la región

Redacción

En el éxito del Programa de Acción Climática para Ciudades apoyado por el Acelerador de Eficiencia Energética en Edificaciones (PACC-BEA) en Campeche y Yucatán, la asesoría de expertos de Sustentabilidad para México A.C (SUMe) fue uno de los factores de éxito.

Y para que ambos estados llegaran a esta meta, el compromiso de todos los involucrados en dichos estados fue otro factor determinante. “Para mí, lo más importante definitivamente es que en ambos estados los gobiernos, desde el gobernador y hasta secretarios y subsecretarios, tenían el compromiso moral”, comenta Darío Ibargüengoitia, socio fundador y ex presidente de SUMe.

Como especialista en diversas áreas, como calidad de aire interior, eficiencia energética y sustentabilidad, Ibargüengoitia aportó décadas de experiencia y especialización. En ese sentido, lo que se llevó a cabo por SUMe en ambos estados, con un nutrido equipo de conocedores del tema, fue identificar cómo consumen y usan la energía las edificaciones. Pasos elementales del diagnóstico para poder establecer el tratamiento.

Sin embargo, Darío Ibargüengoitia puntualiza que no sólo se trató de ahorrar energía porque sí: “Al ser dos estados con zonas climáticas tropicales, necesitábamos cuidar el confort en los espacios. Yo puedo querer ahorrar, pero si hago que la gente esté incómoda o en espacios poco sanos, el ahorro energético no tiene mucho sentido”.

¿Cómo se abordaron técnicamente los espacios sanos, sobre todo de cara a la proliferación del SARS Cov-2?

Dentro de cualquier espacio ocupado por humanos se está emitiendo de manera natural contaminantes, como es el bióxido de carbono que emitimos las personas, compuestos orgánicos volátiles que tienen los acabados, partículas suspendidas, etcétera. Estos contaminantes los tenemos que diluir porque un virus no vuela solo, tiene que montarse en una partícula para poder seguir manteniéndose en el aire; si hay muchas partículas, la carga viral se queda alta. Si nosotros diluimos tomando aire limpio del exterior y lo suministramos al espacio, diluimos y entonces el virus cae. Por eso es fundamental mantener una buena ventilación, nada más que en el caso de Campeche y Yucatán se toma  aire exterior muy cálido y húmedo, y eso  eleva un poco el consumo de energía para volverlo a enfriar, pero esto hace un espacio sano. Y uno de los temas que se abordaron tanto en Campeche como Yucatán fueron ventilar de acuerdo con ciertos estándares mexicanos y con equipos eficientes, energéticamente hablando, con compresores eficientes.

El confort térmico también ocupó un espacio fundamental en el trabajo del PACC-BEA, ya que el mayor consumo de energía en la Península se da por los sistemas de aire acondicionado. Por tanto, el reto era aumentar la eficiencia pero no en detrimento del confort, desafío doble al tratarse, en algunos casos, de equipos viejos.

Para los sistemas de aire acondicionado, el PACC-BEA prescribe equipos con eficiencia energética superior a la estándar. Con ello, puede tenerse “un 30 por ciento menos de consumo de energía que con un sistema menos eficiente”, advierte el especialista.

“El otro enfoque es buscar el cambio a refrigerantes ecológicos o menos dañinos a la atmósfera. En el marco de un estudio encabezado por SUMe, el gobierno de a Yucatán y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), tuve la oportunidad de estar en el levantamiento de equipos en edificios públicos de Yucatán, y encontramos que más de 80% de los equipos todavía tienen refrigerante R22 que, aunque no es de los prohibidos, sí está en su fase de salida. Entonces, hacer un plan para el cambio de refrigerantes es también muy importante”.

El trabajo  PACC-BEA liderado por SUMe en ambos estados  derivó en la creación de Lineamientos de Eficiencia Energética en Campeche, y de una Norma Técnica de Eficiencia Energética en Yucatán, amos instrumentos dirigidos a edificios públicos en el que SUMe participó con asesoría técnica y jurídica.

Para Ibargüengoitia se trata de sumar esfuerzos: “Aquí fue un trabajo liderado por SUMe, donde nos unió a los consultores por el bien del planeta, no por el bien personal, y eso es lo que más se me hace importante de SUMe. El esfuerzo se enfocó a tener instrumentos que van a servir para cuidar este planeta en dos estados inicialmente”.

En toda la metodología para llevar a buen puerto el Programa, los especialistas recomendaron establecer parámetros esenciales para la continuidad y seguimiento del PACC-BEA. Se trata de las líneas base.

¿Cuál es la importancia y utilidad del establecimiento de líneas base?

Fundamental, si yo no sé cómo estoy no puedo mejorar. Y eso fue un trabajo muy interesante en ambos estados, sobre todo por la colaboración de todos los asesores de SUMe, el poder proponer herramientas, porque  SUMe no podrá continuar asesorando todo el tiempo de implementación de la norma y los lineamiento, pero sí establecimos cómo puedan seguir ellos.

El establecer la línea base tiene que ser algo que puedan hacer todos los encargados de operación de cada edificio, porque requerir de un consultor externo podría ser o muy caro o muy tardado; entonces la línea base, la forma en que buscamos es que ellos lo puedan hacer, que no dependan, y ésa es la mejor parte que también se logró. 

Las líneas base las van a poder definir ellos con herramientas de la Conuee, por ejemplo, y con otras herramientas que se desarrollaron en una hoja de cálculo para que la puedan usar de forma muy amigable y práctica. Entonces, ellos van a poder seguir usando estas herramientas y alimentándolas, vamos a estar ahí presentes para apoyar en la capacitación, pero la idea de SUMe “no es depende de mí, sino da tus propios pasos y sigue caminando”.

Para el también director de Ambiente Regenerativo Integral, el logro para SUMe en ambos estados es que ahora son un referente para México. “Los gobiernos ya saben que tienen a quién consultar y también saben que vamos a empezar a exigir que se respeten los protocolos internacionales o compromisos internacionales que tenemos para cuidar el planeta”.

Eso es posible, puesto que con la aplicación de los lineamientos y la norma en Campeche y Yucatán, respectivamente, se reducirá la huella de carbono. Y con ello, asegura Darío, el gobierno ya tiene un instrumento para exigirle a iniciativa privada poner en marcha buenas prácticas en la industria en materia de eficiencia energética y fomentar espacios interiores más sanos.

¿Considera que éstas son parte de las respuestas del combate al cambio climático?

No es “la” respuesta, es parte de la respuesta. Es un buen camino, es un buen inicio; tenemos que acelerar el paso. Nos falta muchísimo. La meta del WorldGBC es que para 2030 todos los edificios nuevos logren ser cero emisiones de carbono, y para 2050 todos los edificios existentes y nuevos. El camino es difícil y tenemos que acelerar porque ya se nos está viniendo el tiempo encima. El cambio climático es innegable. Este es un buen avance pero tenemos que hacer muchos más y tenemos que incluir a varios estados, y todos en nuestras casas tenemos que apoyar para que podamos detener el deterioro derivado del cambio climático.

 

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